martes, 12 de agosto de 2008

Fin

Siempre lo sospeché. Era de esperarse, si nada de lo demás que antes me atrapaba ha logrado mantenerme en vilo, vigente y deseoso de continuar, un desierto como este mucho menos lo logrará. Bien sabía que este blog no duraría mucho, es más, sabía que jamás sería leído y aún con ello me aventuré.

Honestamente fue algo agradable, me gustó verme proyectado en letras aún en el rincón del ciber-universo, incluso puedo decir que me emocionó, era como ese nervio de imaginar que alguien por algún error, por mero accidente, por torpeza, terminaría aquí leyéndome aburriéndose o quizá y hasta corría con suerte se quedaba a leerme día a día.
Un día tendré muchos blogs, nada más para gastarme las posibilidades de que existan otros y que el mío (es decir este) se quede al final del final.

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